ultima actualización
16 de julio del 2019

10.939.142 visitantes

Guías de práctica clínica de la Sociedad Española de Cardiología en tromboembolismo e hipertensión pulmonar

Carlos Sáenz de la Calzada a ,  Violeta Sánchez Sánchez a,  M Teresa Velázquez Martín a,  Rocío Tello de Meneses a,  Miguel A Gómez Sánchez a,  Juan Delgado Jiménez a,  Pilar Escribano Subías a,  Francisco García Gallego a,  Javier Ortigosa Aso a,  Antonio Melero Pita a,  María Lázaro Salvador a,  Raúl Gascueña Rubia a y  Pedro Hernández Simón a

a Sociedad Española de Cardiología.

Rev Esp Cardiol 2001; 54: 194 - 210
ISSN : 1579-2242

La hipertensión pulmonar primaria es una enfermedad de carácter progresivo, más frecuente en mujeres jóvenes y de mediana edad. Su etiología se desconoce, aunque existe una predisposición familiar hasta en un 6% de los casos. Las teorías patogénicas actuales se centran en la existencia de disfunción endotelial y fallos en los canales iónicos de las fibras musculares lisas del vaso. Las pruebas diagnósticas se dirigen a descartar las causas secundarias y a evaluar la gravedad de la enfermedad. El test vasodilatador agudo es imprescindible para la elección del tratamiento más adecuado. La anticoagulación oral está indicada en todos los pacientes. El trasplante de pulmón queda reservado a aquellos casos en los que fracasa el tratamiento médico. La septostomía auricular es un procedimiento paliativo útil en casos seleccionados. La hipertensión pulmonar tromboembólica crónica es una forma especial de hipertensión pulmonar secundaria; aunque indistinguible clínicamente de la hipertensión pulmonar primaria, su diagnóstico resulta crucial, ya que es posible su curación mediante la realización de tromboendarterectomía pulmonar.El tromboembolismo pulmonar es frecuente en pacientes hospitalizados, presentando elevadas tasas de mortalidad (el 30% en pacientes no tratados). El diagnóstico es difícil, ya que puede acompañar o simular otras enfermedades cardiopulmonares. Las pruebas diagnósticas no invasivas tienen una baja sensibilidad y especificidad. Nuevas alternativas como la determinación de dímero D o la TAC helicoidal incrementan la precisión diagnóstica. El tratamiento estándar consiste en la administración de heparina durante 5-10 días y posteriormente anticoagulantes orales durante 3-6 meses. La prevención con heparinas o dextranos en los pacientes de alto riesgo ha demostrado claros beneficios.

Guidelines of the Spanish Society of Cardiology for Pulmonary Thromboembolism and Hypertension

Primary pulmonary hypertension is a progressive disease. Most affected patients are young and middle-aged women. Etiology is unknown, although a familial and genetic factor is present in up to 6% of cases. Endothelial dysfunction and abnormalities in calcium channels of smooth muscle fibers are the present pathogenetics theories. Diagnostic tests try to exclude secondary causes of pulmonary hypertension and to evaluate its severity. Acute vasodilatory test is vital in the selection of treatment. Oral anticoagulation is indicated in all patients. Lung transplant is performed when medical treatment is unsuccessful. Atrial septostomy is an alternative and palliative treatment for selected cases. Chronic thromboembolic pulmonary hypertension is a special form of secondary pulmonary hypertension, clinically undistinguishable from primary primary hypertension, is of mandatory diagnosis because it can be cured with thromboembolectomy.Pulmonary embolism is common in hospitalised patients. The mortality rate for pulmonary embolism continues to be high: up to 30% in untreated patients. The accurate detection of pulmonary embolism remains difficult, as pulmonary embolism can accompany as well as mimic other cardiopulmonary illnesses. Non-invasive diagnostic tests have poor specificity and sensitivity. The D-dimer level and the spiral CT angiography have also been employed as new alternatives and important tools for precise diagnosis of suspected pulmonary embolism. The standard therapy of pulmonary embolism is intravenous heparin for 5 to 10 days in conjunction with oral anticoagulants posteriorly for 3 to 6 months. The incidence of deep venous thrombosis, pulmonary embolism and death due to pulmonary embolism, can be reduced significantly and shown clear benefits only by adoption of a prophylactic strategy with low-m


Lea la parte 2 ( Hipertensión pulmonar )

Autor: Carlos Sáenz de la Calzada   Violeta Sánchez Sánchez   M Teresa Velázquez Martín   Rocío Tello de Meneses   Miguel A Gómez Sánchez   Juan Delgado Jiménez   Pilar Escribano Subías   Francisco García Gallego   Javier Ortigosa Aso   Antonio Melero Pita   María Lázaro Salvador   Raúl Gascueña Rubia y  Pedro Hernández Simón

Fuente: Revista Española de Cardiología ( 2001; 54: 194 - 210 )

Ultima actualizacion: 6 de Julio de 2004

© hemodinamiadelsur.com.ar es desarrollado y mantenido por ASAP Web | Consultoria de sistemas
Acuerdo con los usuarios
Get Adobe Reader Get Adobe Flash Player